Entrevista al escritor peruano Santiago Roncagliolo

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Por María Espinoza

Santiago Roncagliolo (Lima, 1975). Guionista, traductor y periodista. Cuando contaba con la edad de dos años su familia fue deportada a México por el gobierno militar. Volvió al Perú años después, donde publicó sus primeras novelas infantiles y su primera obra de teatro Tus amigos nunca te harían daño, representada en numerosos países. En el año 2000 se traslada a Madrid, y de ahí a Barcelona donde reside actualmente. Desde su llegada a España ha trabajado en todo tipo de oficios. Actualmente trabaja como guionista, traductor y periodista y ha obtenido un amplio éxito con sus novelas. Es autor de los libros infantiles Rugor, el dragón enamorado (Alfaguara, 1999), La guerra de Mostark (Santillana, 2000) y Matías y los imposibles (Siruela, 2006). Su primera novela fue El príncipe de los caimanes (Ediciones del Bronce, 2002) y el libro de cuentos Crecer es un oficio triste (Ediciones del Bronce, 2003).

En 2006 su novela Abril rojo, que trata sobre las peripecias de un esforzado fiscal dedicado a investigar los crímenes de un supuesto rebrote terrorista y en el camino descubre el oscuro y violento pasado de los militares del gobierno de Fujimori, obtuvo el Premio Alfaguara de novela.

En 2010 fue elegido por la revista británica Granta como uno de los veintidós mejores escritores en español menores de 35 años.

También es guionista de telenovelas, periodista de investigación y asesor político. Colabora con el diario español El País y con diversos periódicos iberoamericanos. Ha traducido a una serie de autores franceses, como Jean Genet o André Gide, entre otros.

Premios

Premio Nuevo Talento, FNAC, 2003

IX Premio Alfaguara de novela, 2006

Premio White Raven, 2007

Carabela de Plata, 2010

Obras

 Tus amigos nunca te harían daño, teatro (1999)

 Rugor, el dragón enamorado, cuento para niños (Alfaguara, 1999)

La guerra de Mostark, cuento para niños (Santillana, 2000)

 El príncipe de los caimanes, novela (Ediciones del Bronce, Barcelona, 2002)

 Crecer es un oficio triste, cuentos (El Cobre Ediciones, Barcelona, 2003)

El arte nazi, ensayo (2004)

Pudor, novela (Alfaguara, 2004)

Matías y los imposibles (Siruela, 2006)

 Abril rojo, novela (Alfaguara, 2006)

Jet Lag, textos de fines 2005 a fines 2006 (Alfaguara, 2007)

 La cuarta espada (Debate 2007)

 Memorias de una dama, novela (Alfaguara, 2009)

 Tan cerca de la vida, novela (Alfaguara, 2010)

 El amante uruguayo, novela (Alcalá, 2012)

Santiago Roncagliolo es uno de los escritores jóvenes contemporáneos más influyentes y difundidos en lengua española. En los últimos años su éxito se ha ido acrecentando, y hoy es una referencia importante en el horizonte narrativo hispanoamericano. Su obra está íntimamente conexa a toda la cultura, la política, y la historia de su país de origen: el Perú. En sus novelas Abril rojo (2006) y La cuarta espada (2007), el escritor se adentra en los problemas políticos y sociales del país durante el período de violencia interna de la década de 1980 y los primeros años de los 90. Construidas a partir de los testimonios de las víctimas, investigación, trabajo de campo, memoria e imaginación, estas novelas son un descenso a los tinieblas de la brutalidad, el infortunio, el fanatismo, la intransigencia, el absurdo, el salvajismo casi, de un país en bancarrota económica, con un estado ineficaz, incapacitado no solo de garantizar los derechos de sus habitantes, sino también de dar solución a los principales problemas del país.

Lo extraordinario es que las narraciones se llevan a cabo con estupendo dominio técnico y narrativo, en donde el lector, ya cautivado, sigue con singular vehemencia cada voz, cada historia, cada paisaje, cada vuelta de tuerca que Roncagliolo incluye con estremecedor acierto en las páginas de sus relatos. La perspectiva de este escritor, sin duda, contribuye a aclarar ciertos aspectos de este etapa de la historia peruana que se han mantenido durante años en la penumbra y, a su vez, continuar desarrollando el enérgico terreno de la crítica de los años de la violencia así como el de la narrativa peruana e hispanoamericana.

En esta entrevista, Santiago Rocangliolo nos habla de su obra, sus más recientes novelas Tan cerca de la vida (2010) y El amante uruguayo (2011), los personajes y los acontecimientos suscitados en el Perú durante la década de 1980 y principio de los 90. Sus consideraciones sobre estos aspectos son un valioso aporte para los crítica interesada en la literatura peruana contemporánea.

ME: Has declarado que creciste en un ambiente atiborrado de libros y que desde muy temprana edad tus padres te inducían a la lectura. ¿Cuándo sentiste la necesidad de escribir? ¿Recuerdas los primeros relatos que compusiste?

SR: Fue ya en la universidad. Yo creía que escribir era cuestión de genios y nunca estaría a mi alcance, pero en algún momento de mi vida —uno muy deprimente, por cierto— sentí que lo necesitaba. Mis primeros cuentos eran fantasías: el fantasma de un delincuente de guante blanco, el espíritu de un apóstol en la cola del cielo, un guerrero espacial, eran algunos de sus personajes. Pero el primero que ganó un premio y apareció en un libro fue todo lo contrario: un cuento muy realista, de hecho real. Una historia de amor.

ME: Hablemos de tu obra narrativa. En la novela La cuarta espada (2007), un periodista trata de acercarnos lo mejor posible a la personalidad y trayectoria de Abimael Guzmán. A Santiago Roncagliolo, ¿qué fue lo que más le sorprendió de la vida y personalidad del dirigente senderista?

SR: Que no usaba armas. No encontraron armas en su casa, y siempre discutía con sus subalternos porque no les daba mucha importancia en la estrategia total. Era muy hábil con el plan para generar y multiplicar la violencia, pero no participaba físicamente de ella. Vivía escribiendo: los documentos de su autoría dieron para 34 volúmenes que guarda la Policía. Era un intelectual del terror, un ejemplo del poder de destrucción de las ideas.

ME: La cuarta espada nos muestra un Perú que quizá muchos peruanos no desearían recordar y otros probablemente quisieran negar, pero que indiscutiblemente se encuentra grabado en la memoria colectiva del pueblo, precisamente porque de algún modo resume las dificultades de un proceso hostil entre el Estado y los grupos terroristas, y la sociedad peruana de por medio. En tu opinión, ¿hemos aprendido de nuestros errores? ¿A dónde vamos como sociedad?

SR: No me gustan las grandes declaraciones. No tengo idea de a dónde vamos como sociedad. Pero sí hemos aprendido de nuestros errores. Ahora sabemos que si respondemos al terrorismo con el terrorismo, lo alimentamos en vez de combatirlo.

ME: Tus obras han sido traducidas a varios idiomas, han vendido millares de ejemplares y han alcanzado una audiencia excepcional, sobre todo entre los jóvenes. La publicación Abril rojo te convirtió en el ganador más joven del Premio Alfaguara de Novela en el 2006 y la novela Pudor (2004) ha sido llevada al cine. ¿Qué impresión te ha causado todo esto? ¿Te lo esperabas?

SR: Para nada. Mi carrera ya me ha dado más de lo que esperaba conseguir en toda la vida. Cuando las cosas salen mal, me obligo a recordar que soy un privilegiado.

ME: En Abril rojo, el mito del Inkarri se convierte en una imagen literaria de complejo valor estético, político e ideológico. ¿Qué nos puedes decir de la presencia del mito como intertexto en tu novela? ¿Cuál es su función simbólica en la obra?

SR: Simplemente era perfecto para la historia: la imagen de un rey que está buscando las partes de su propio cuerpo para renacer. Funcionaba con la idea de un asesino que mutila a sus víctimas, y a la vez, tenía ecos de la cultura andina y de la cosmovisión católica, que históricamente han sido dos universos en pugna. También tenía un eco político que me gustaba: cuando una sociedad genera esos niveles de violencia, tendemos a echarle la culpa a una parte de ella. Sin embargo, las sociedades son cuerpos también: sus partes forman un todo, aunque podamos desmembrarlas.

ME: Has escrito telenovelas, discursos políticos, guiones cinematográficos, artículos periodísticos, libros para niños, obras teatrales, etc. En tu obra, ¿esta mirada múltiple ofrece la idea de una sociedad más plural?

SR: Ofrece mucho oficio. Uno aprende de todo. Los discursos políticos, por ejemplo, son un gran ejercicio para un escritor de ficción.

ME: Una de las características de tu generación literaria es que varios escritores han vivido y se han formado en el extranjero. ¿De qué manera la distancia geográfica y temporal —y la tecnológica, agregaríamos en Tan cerca de la vida (2010)— influyen en tu producción literaria? El hecho de haber vivido en distintos lugares, ¿de alguna manera te convierte en una persona sin nacionalidad definida, como tu personaje de ficción Max, cuya nacionalidad se desconoce?

SR: Los viajes me inspiran mucho, porque durante cada viaje descubres un mundo. Y las novelas se tratan de crear mundos. Pero yo soy peruano. Escandalosamente peruano. No tengo ningún conflicto al respecto.

ME: Acabas de publicar tu más reciente novela El amante uruguayo (2012) bajo el sello Alcalá. ¿Cómo surge la idea de escribir la historia de Enrique Amorín, seductor millonario, escritor de poco reconocimiento, que mantuvo una misteriosa relación con García Lorca?

SR: Por encargo. Soy un asesino a sueldo de los libros. He escrito muchos por encargo de otras personas, y generalmente, me han llamado cuando se trata de historias bastante explosivas. Y acepto los riesgos, pero a cambio exijo libertad creativa total. El libro será como yo diga que sea.

ME: La trama de la novela está llena de enigmas e interrogantes, una de ellas es la suposición de que la tumba de García Lorca podría estar en Salto, Uruguay, y no en la fosa común de Granada. ¿Con qué dificultades te encontraste a la hora de reconstruir esta historia? ¿Cuánto tiempo tardaste en escribirla y cómo te documentaste?

SR: Tuve mucha suerte, porque Amorim dejó toda su vida archivada, documentada y organizada para que alguien viniese a escribir su libro. No tiró las cartas gays, ni las malas críticas. Él sabía que su vida era fascinante tal y como era. Y se aseguró de dejarla en una biblioteca pública para que fuese accesible. Lo que tomó más tiempo fue contrastar toda esa información. Tuve que viajar por cinco países y leer en tres idiomas, todo lo cual tomó dos años.

ME: ¿Qué se viene en materia de publicaciones para Santiago Roncagliolo?

SR: Una novela. La novela es el género más libre: te encierras en un cuarto y fantaseas. No necesitas ir a buscar una historia allá afuera.

Muchas gracias.

Enlace a nuestra nota de El amante uruguayo:

 

About the author

María Espinoza nació en Lima, Perú y actualmente reside en Miami, FL. Obtuvo un doctorado en Literatura Hispanoamericana de la Universidad Internacional de la Florida. Es conferenciante y ha publicado artículos en periódicos y revistas de literatura y arte. Artista plástica ha participado en exhibiciones en Latinoamérica y Estados Unidos.

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