Fresa y Chocolate

Comment Off 1 View

Fresa y Chocolate

Fresa y Chocolate (1993), un filme dirigido por dos grandes de la cinematografía cubana, Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, alcanzó altos niveles de popularidad entre los cubanos y el resto de Latinoamérica convirtiéndose en el primer filme cubano nominado para un Oscar. El éxito obtenido radica en la riqueza de temas que se exploran a través de los dos personajes principales, Diego y David tales como la libertad de expresión, la vigilancia revolucionaria, el mercado negro, y los defectos de la sociedad cubana revolucionaria de los años setenta.

Diego es un hombre sofisticado, inteligente y homosexual que se enamora de David, un militante revolucionario quien cree, convencido por un amigo de la universidad, que Diego es contra-revolucionario cuando se entera de que éste planea hacer una exhibición de arte con la ayuda de una embajada extranjera. Sin embargo, lo que empieza como una amistad fingida con el fin de buscar evidencias que puedan implicar a Diego se convierte en algo verdadero, en una amistad genuina y substancial donde ambos personajes, especialmente David, maduran y aprenden a ser más tolerantes.

La película se extiende mas allá del tema de la homosexuliadad y entra en los delicados terrenos de la tolerancia, el respeto, la aceptación del “otro” y la libertad de elección en una sociedad marcada por los prejuicios y los convencionalismos de conveniencia. La seducción que se da a lo largo del filme se trata mayormente de una seducción intelectual mediante la cual Diego introduce a David en un mundo diferente, cautivador que le abre los ojos a ciertas fallas e injusticias del gobierno, fallas que tuvieron revestirse de sabores para que el público las pudiese digerir sin la interferencia del gobierno.

En un país como Cuba resulta muy dificil, por no decir imposible, expresar ideas e ideales libremente, sin temor a represalias de toda índole. Por tanto, cuando la necesidad de expresión se hace más fuerte que el miedo a las posibles consecuencias, los directores cineastas se ven en la necesidad de idear cándidas e ingeniosas propuestas capaces de escapar el rigor de la censura totalitaria. Tal es el caso del filme que nos atañe.

 

¿Qué puede haber de censurable en un par de sabores con los que la mayoría del mundo se puede identificar? Ciertamente la fresa y el chocolate, compartidos en forma de helados en una tarde calurosa en una heladería de la ciudad, no pueden representar una provocación o un atrevetimiento para con las tradiciones revolucionarias. No obstante, la combinación de estos dos sabores en un guión incitante, funciona como la sobremesa que denuncia  toda una gama de problemáticas, falacias y desatinos que es necesario corregir. No hacerlo equivaldria a renunciar irremediablemente al placer de poder elegir el sabor que nos provoque en un momento dado.

La fresa y el chocolate representan el señuelo que Alea y Tabío idean para tentarnos, seducirnos, engancharños y finalmente darnos a probar su delicioso sorbete fílmico. Es además, su original forma de decirnos que no por ser el sabor preferido o aceptado por la mayoría, el chocolate es necesariamente el sabor por excelencia y por tanto el único digno de aparecer en los menus de las heladerías. Muy ingeniosa su forma de alzar la voz para hacer un llamado a la reconciliación entre diferentes sabores y la tolerancia por todo aquello que es diferente; tanto es así que su creativa propuesta logró rebasar el férreo aparato de censura gubernamental y alcanzar altos niveles de popularidad.

In : CINE, Pelis

About the author

Linet Gonzalez

Nací en Cuba, me crié en Venezuela y llevo tantos años viviendo en Miami que ya me cuesta identificarme como de aquí o de allá. Prefiero pensar que soy ciudadana del mundo, sin límites geográficos que me definan. Hace unos años me gradué de enfermera, profesión que  ejercí hasta que decidí seguir mi verdadera vocación artístico – literaria.  Entonces, me matriculé en la Florida International University –FIU-, donde obtuve la licenciatura en Español y la maestría en Literatura Hispanoamericana. Ahora, me uno al equipo de Suburbano, me sumo a este proyecto de creación y difusión cultural, desde Cinexxx, mi sección en la que en cada edición publicaré reseñas fílmicas de cine clásico y contemporáneo.

Related Articles